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2018 – Revive All – Espanol
Producir más para su gloria

Él corta de mí toda rama que no produce fruto y poda las ramas que sí dan fruto, para que den aún más. – Juan 15:2 NTV

La moral de este versículo es, “Eres podado si haces y eres podado si no haces.” En el mundo de la jardinería, muchas plantas deben podarse. Sea que estés podando las partes muertas o estás cortándolas desde más atrás, de modo que las raíces tienen tiempo para ser establecerse, de manera que la planta pueda crecer más fuerte y más grande; podar es una parte necesaria para el crecimiento de las plantas. Hace muchos años planté un botón de Lilas que me dio mi abuelita. Es todo lo contrario de una planta, ya que para la mayoría de la gente parecía más un palo muerto de un arbusto de Lilas. Mi abuela, quien era una jardinera sorprendentemente calificada, me dio buenas instrucciones sobre cómo plantar ese “palo” y cómo regarlo para hacerlo crecer. Yo estaba muy emocionada de tener una parte del jardín de mi abuelita, trasplantado a mi patio. Unas semanas más tarde, mi marido, mientras cortaba la hierba del césped, permitió que la cortadora de hierba se acercara demasiado al palo y alcanzó a rasguñar mi posible ganador de un premio al mejor botón de Lilas. Yo estaba segura de que yo nunca vería las maravillosamente fragantes flores de las Lilas que he soñado. A medida que el verano avanzaba, empecé a notar el rebrote del botón de Lilas. A pesar de que el palo se había reducido a solo dos pulgadas, continuó viviendo. De hecho, cuando resurgió nuevamente, era más grueso y más fuerte que antes. Haberla podado involuntariamente dio a las raíces de las Lilas el tiempo necesario para establecerse hasta para crecer aún más grande y más bella. Para el botón de Lilas, la poda no se detuvo con el simple rasguño de la cortadora de hierba; sino que continuó en los años venideros. Cada año, intencionalmente podé los botones de las Lilas para controlar el tamaño y la forma de la planta. Cada recorte intencional de las ramas sanas ha hecho salir más flores hermosas que crecen el próximo año. Esto continuó, año tras año, y ha sido así como las Lilas simplemente se vuelven más hermosas con cada año que pasa.

Este es el mismo concepto que Jesús está enseñando en el libro de Juan. Nuestras vidas individuales y nuestras relaciones crecen mejor cuando Dios tiende el suelo de nuestros corazones. Las relaciones, al igual que nuestra fe en Dios, es morir a nosotros mismos y vivir en Cristo. Sin la voluntad de ser podados del egoísmo y crueles comportamientos, nuestras relaciones nunca serán lo que pueden ser. Para la planta, ser podada puede parecer un evento falto de amor e indeseable, pero para el jardinero este proceso intencional produce resultados asombrosos. No retrocedas en el proceso de poda. Permitir que Dios haga lo que necesita hacer en ti para que te vuelves fuerte y sano, produciendo los mejores frutos. Conforme cada uno de ustedes permite a Dios que trabaje en ustedes, sus relaciones se convertirán en la obra maestra que trae gloria al Jardinero.

A medida que pasas más tiempo dando un paseo, o simplemente en un momento de quietud con Dios, hazte estas preguntas: ¿Dónde estoy dejando que Dios me pode? ¿Qué buen fruto veo en mi vida? ¿Cómo puedo abrazar los tiempos de poda en mi vida?

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